Mar Chiquita de mal en peor. La quiebra en el horizonte cercano.

Cuando se habla de ajustes en el gasto público, tarifazos, alza en los precios de los combustibles, siempre se piensa en la gente que es la destinataria de esas medidas, y es lógico.

Pero también hay sectores menos visibilizados, que son víctimas o sufren las consecuencias.
Los gobiernos locales.

Por qué? Porque se convierte en un usuario más. Si aumenta el combustible, aumentan los costos de funcionamiento de las maquinas viales. El aumento de la luz, incluye el alumbrado público. La inflación, en una política de ajuste, hace que el vecino deje de pagar las tasas municipales, y así se podría seguir enumerando.

Que hace un vecino ante el ajuste? Se ajusta.

Que hace un municipio? Revé sus prioridades y administra mejor. Algunos despiden empleados, y otros, suman además, la cancelación de programas de gobierno.

Pero… cuando en algunos casos, los intendentes sufren del síndrome de Estocolmo, esto es, se enamoran de su maltratador, la cosa se complica.

Y este parece ser el caso del Intendente Ronda. Aunque es justo decir que no es el único.
Ha usado la figura de María Eugenia Vidal, para favorecerse en su Distrito, luego es víctima de su ajuste, y finalmente corre a la Gobernación en busca de ayuda financiera.

Porque en estas fechas, y sobre todo en municipios que viven del turismo, se vienen gastos extras. Aguinaldo, contratación de personal de temporada, etc.

Los que como Ronda, tienen a su victimario en la agenda telefónica, piden ayuda. Son humillados por funcionarios de segunda línea, mendigan por los pasillos, dejan su dignidad en la puerta de la casa de gobierno, y al final obtienen, apenas lo básico.

Eso sí. En la temporada, va el victimario de sonrisa fácil a su distrito, y deben agradecer en público, aquello que en privado siguen denostando: las migajas recibidas.

No sería mejor, que gobernantes como Ronda, gobiernen sus distritos, viviendo con lo propio?

Un dirigente del oficialismo de Mar Chiquita, nos dice en off: “Ojo, Mar del Plata y Pinamar pidieron más que nosotros…”

En el barrio, a eso se le llama mal de muchos, consuelo de tontos…

FUENTE: MARCHIQUITA24

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